El Hostal es pequeño, muy limpio, bien situado y muy acogedor. Además, y lo más valioso, dentro de sus muros encuentras un gran tesoro, y son sus propietarios, Miguel y Gema, son personas amables, agradables, empaticas, sencillos, humildes, preocupados y ocupados para que sus huéspedes estén como en casa. Y así lo resumo, este hostal es tu hogar en Toledo. Gracias